Aparatología facial: qué tecnologías existen y para qué sirve cada una
11 de julio de 2026
Radiofrecuencia, cavitación, microneedling, alta frecuencia... una guía rápida de los equipos más usados en un centro de estética y qué resultado busca cada uno.
Un centro de estética que recién arranca suele preguntarse por dónde empezar a invertir en equipamiento. No hace falta tener las diez tecnologías del mercado: conviene entender bien para qué sirve cada una y elegir según los tratamientos que más pide la clientela de la zona.
Las tecnologías más comunes
- Radiofrecuencia: calienta las capas profundas de la piel para estimular colágeno, se usa en tratamientos de firmeza y flacidez.
- Cavitación ultrasónica: para tratamientos corporales, ayuda a movilizar adiposidad localizada combinada con otras técnicas.
- Microneedling (dermapen): microperforaciones que estimulan la regeneración de la piel, muy usado en cicatrices de acné y textura.
- Alta frecuencia: efecto germicida y de oxigenación, frecuente en tratamientos de piel grasa y acné.
Ninguna tecnología reemplaza el diagnóstico de la piel antes de empezar: lo que funciona para una piel puede no ser lo indicado para otra, y ahí está el valor del profesional por sobre el equipo en sí.
Lo que no se ve pero se nota: el protocolo de higiene
Entre clienta y clienta, la desinfección del cabezal y de la camilla es tan parte del tratamiento como la técnica misma. Un protocolo claro y visible para la clienta también transmite profesionalismo, algo que en centros de estética pesa tanto como el resultado del tratamiento en sí.