Tijeras y máquinas de corte: guía para elegir y cuidar tus herramientas
9 de julio de 2026
El resultado de un buen corte depende tanto de la técnica como de la herramienta. Qué tener en cuenta al elegir tijeras y máquinas, y cómo conservarlas en buen estado.
Una tijera que no corta bien no se nota solo en el resultado final: obliga a repasar el mismo mechón varias veces, cansa la mano y termina rindiendo menos en una jornada larga de sillón. Elegir bien la herramienta, y mantenerla, es tan parte del oficio como la técnica de corte.
Qué mirar al elegir una tijera
El tamaño más usado para corte va de 5.5 a 6 pulgadas; las más cortas dan más precisión en detalle y las más largas rinden mejor en cortes rápidos con peine. El filo convexo (japonés) corta con menos esfuerzo y dura más afilado que el filo biselado, aunque cuesta más y necesita un afilador especializado, no uno genérico.
- Tijera de corte: la herramienta principal, conviene invertir en la de mejor filo que el presupuesto permita.
- Tijera de entresacar (thinning): para desmechar y difuminar, con distinta cantidad de dientes según cuánto volumen se quiera sacar.
- Navaja: para contornos y despunte en seco, requiere afilado más frecuente que las tijeras.
Cómo conservarlas en buen estado
El enemigo silencioso de una tijera no es el uso, es la humedad y el pelo acumulado en el eje. Limpiarla con un paño después de cada cliente y aceitarla en el tornillo una vez por semana evita que pierda precisión antes de tiempo. Un afilado profesional cada 6 a 12 meses, según el uso, mantiene el filo original sin desgastar de más el metal.
Con las máquinas de corte pasa algo parecido: la cuchilla se calienta y acumula pelo con cada uso, y si no se limpia y aceita, corta cada vez peor aunque el motor esté perfecto. Un cepillo chico y unas gotas de aceite específico para máquinas, después de cada corte, alargan mucho la vida útil de la cuchilla.