Higiene de brochas de maquillaje: cada cuánto limpiarlas y cuándo descartarlas
23 de septiembre de 2026
Trabajás sobre la piel de muchas personas con las mismas brochas. Cómo limpiarlas bien entre clientas, con qué frecuencia hacer una limpieza profunda y cuándo tirarlas.
Una maquilladora profesional pasa las mismas brochas por decenas de rostros. Sin una rutina de higiene, esas brochas acumulan restos de producto, grasa y bacterias, y son una vía directa para transmitir infecciones en la piel y en los ojos, además de arruinar la aplicación.
La rutina mínima
- Entre clienta y clienta: limpieza rápida con spray limpiador de secado veloz, sobre todo en las de ojos y labios.
- Al final del día: lavado profundo con jabón o shampoo suave, enjuague hasta que salga agua clara, y secado horizontal (nunca parada con las cerdas para arriba).
- Producto en crema y labial: idealmente espatulado a una paleta, no tocar el envase con la brocha usada.
- Rímel y delineadores líquidos: descartables o de la propia clienta.
Cuándo descartar una brocha
Cuando pierde muchas cerdas, queda dura o deformada después del lavado, o el olor no se va: ya no rinde y no vale la pena forzarla. Las esponjas se reemplazan mucho más seguido que las brochas.
El lavado profundo y el secado llevan su tiempo. Si dejás un margen fijo entre servicios en Agenda Online, la agenda ya reserva con ese tiempo contemplado y no te apura la siguiente clienta.
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