Qué preguntar en la primera sesión para armar un buen diagnóstico
10 de agosto de 2026
La primera sesión define el rumbo de todo el tratamiento. Qué información no puede faltar antes de empezar a trabajar.
Un diagnóstico apurado en la primera sesión puede llevar a un plan de tratamiento que no ataca la causa real del problema, sino solo el síntoma que el paciente describió primero.
Qué no puede faltar en esa primera evaluación
- Historia de la lesión o dolor: cuándo empezó, si fue gradual o de golpe, qué lo empeora o alivia.
- Antecedentes relevantes: lesiones previas en la misma zona, cirugías, tratamientos ya probados.
- Actividad diaria y deportiva — el mismo dolor pide un abordaje distinto según cuánto exige el cuerpo del paciente en su rutina.
- Expectativas concretas: volver a entrenar, dejar de tener dolor al caminar, recuperar movilidad completa.
El tiempo que se invierte en preguntar bien en la primera sesión se recupera de sobra después: un diagnóstico más preciso significa un plan más corto y efectivo, no uno de prueba y error.